Respuesta :

Alguna vez has llorado por algo hasta que se te acabaron las lágrimas? Tus ojos hinchados se rinden y se secan mientras sigues con la corriente de angustia en tu alma. Miras hacia el cielo en confusión total… — “¿Por qué Dios no responde mis oraciones?”.

Yo también me he encontrado en esa situación.

Y hay alguien en la Biblia que también experimentó lo mismo.

Ella se sintió provocada y frustrada. Su angustia llegó a ser tan intensa que lloraba y rehusaba comer.

Clamó ante el Señor con amargura en su alma: